Es importante recoger toda la información posible del negocio que se pretende crear. En la mayoría de los casos, hay que salir a la calle a testear posibles clientes y ver que les parece nuestro producto o servicio antes de realizar una gran inversión y sacarlo al mercado. Esto lo aprendí en el curso de Acelera-T que os comenté en mi post de formación, pero curiosamente mi estudio de mercado lo realicé antes de asistir al curso.

En nuestro caso, nos echamos la  mochila a la espalda y nos hicimos un Interrail por el norte de Europa en el mes de septiembre, alojándonos en los hostels mejor valorados de cada ciudad en la que estuvimos. Yo iba con una idea del hostel que quería construir, pero antes tenía que ver sobre el terreno que aspectos apreciaban más los viajeros de esos alojamientos.Imagen viaje para abrir hotel hostel

Condujimos hasta Burdeos donde dejamos el coche para comenzar nuestro Interrail. Allí nos alojamos en el único hostel que hay en toda esa bonita ciudad, Hostel20. Este hostel tiene una nada despreciable puntuación de 8,4 en booking.com. Todavía hoy me pregunto porqué. De verdad, por muchas vueltas que le doy, no consigo entenderlo. No había nada que me gustara de ese alojamiento, más allá de su ubicación y  su precio, para ser una ciudad tan cara. Allí un vino “marrullero” no te baja de 4 eurazos, mientras que aquí, en plena calle Laurel, encuentras vinos del año por 0,80€ de echar la txapela al aire. En fin, tomamos nota y continuamos el viaje.

Nuestra siguiente parada era Brujas (Bélgica), donde ya de paso aprovechamos para visitar a mi hermano que está trabajando allí. Cual fue mi sorpresa, que nos vino a recoger a la estación de tren, y en lugar de llevarnos a su casa como habíamos quedado, nos llevó a un 4 estrellas en pleno centro, donde nos había reservado una habitación del copón. Vamos, que mi hermano es más de Bilbao que yo. No parece una buena manera de ir a inspeccionar el terreno de los hostels, pero que bien dormimos ;-).

Brujas es una preciosa ciudad, con muchísimo turismo y había cantidad de hostels a visitar. Algunos con bares de copas en la planta baja, que tenían muy buen ambiente, pero luego te fijabas en las valoraciones y la mayoría de sus clientes se quejaban por el ruido de la música para dormir. Estaba claro que el negocio principal era el bar. Nos encontramos con otro súper coqueto, que tenía un restaurante muy tranquilo. Estuvimos tomando una cerveza en la barra y charlando con el propietario. Éste nos dijo, que en su opinión, un trato cordial con el cliente es lo más importante. Revisando las valoraciones del hostel, comprobé que efectivamente, sus clientes ensalzaban el buen trato recibido, pero por otro lado, criticaban la falta de insonorización con otras habitaciones y los baños compartidos. El dueño muy amablemente nos recomendó ir al Hostel Snuffel, ya que lo acababan de abrir y estaba teniendo muy buena aceptación. Y allí que nos plantamos, y la verdad que no me extraña nada sus buenas valoraciones. Tenía un bar con buen ambiente y las habitaciones estaban totalmente independizadas y aisladas del ruido, con baño privado muchas de ellas, y acceso con tarjeta tanto a la habitación como a la taquilla individual.

Lo que nos llamó la atención de todos los hostels de Brujas a los que fuimos, es que el personal que estaba atendiendo en la barra, también se encargaba de la recepción.

Continuamos rumbo hacia Berlín. Allí nos alojamos en el famoso The Circus Hostel. Por cierto, como curiosidad, en el video de presentación de su web, salimos David y yo. Lo que más me llamó la atención de este hostel fue el precio. Una pequeña habitación doble con baño compartido por 85€ me parece caro, cuando en Berlin te puedes alojar en un 4 estrellas por ese precio. Por otro lado el hostel era muy bonito y había buen ambiente. Disponía de una cafetería en la planta baja e incluso un pub en el sótano. Te podías pedir una cerveza a buen precio en la recepción y tomártela en la terraza, charlando con otros viajeros, y viendo pasar a la gente. En este hostel te ofrecían tours por la ciudad y alguna que otra actividad.

Seguimos nuestro viaje, esta vez a Cracovia, donde nos alojamos en Greg & Tom Hostel, Greg y Tom son una pareja que abrieron uno de los primeros hostels en Cracovia en 2004, y les fue tan bien, que además del hostel boutique en el que nos alojamos nosotros, montaron un  beer house hostel, y un party hostel. Así que teníamos que investigar cómo lo conseguían hacer tan bien. La mejor bienvenida nos la dieron en este lugar. El recepcionista fue muy amable, nos recomendó restaurantes fuera de las rutas turísticas a buen precio, y excursiones. Siempre estaban pendientes por saber cómo lo estábamos pasando y por las noches preparaban cenas gratuitas, de manera que los huéspedes podía conocer a otros viajeros, y pasar un buen rato. Eso sí, en este hostel de tan sólo 36 plazas, a las 12 de la noche se paraba cualquier actividad, y el que quería seguir la fiesta, tenía que marchar fuera. Lo cual todos hacían, claro. Estuvimos comiendo un día en el Greg&Tom beer house, un hostel más pensado para un turismo fiestero y no en descansar. Nos quedó claro que no era el servicio que queríamos ofrecer.

Cogimos el tren nocturno hacia Praga, donde nos alojamos en el Hostel Downtown. Allí conocimos a Margarita, una valenciana que trabajaba como recepcionista durante el verano. Muy amablemente nos enseñó algunas habitaciones compartidas, en las que habían puesto cortinas a las literas, lo cual, según nos dijo, los huéspedes apreciaban mucho porque daba privacidad. Nos dio consejos para nuestro futuro negocio,  y nos dijo que los clientes apreciaban la hospitalidad que se les brindaba. Además ofrecían actividades organizadas por el propio hostel. Algunas de pago (poco dinero) y otras gratuitas, como tours por la ciudad, cenas temáticas, salidas nocturnas por bares… con el fin de crear un ambiente propicio para que los viajeros interactuaran entre ellos. También ofrecían otro tipo de actividades concertadas con empresas externas, como prácticas de tiro con armas de fuego, parapente etc. Este lugar nos ha servido también de mucha inspiración.

Y de Praga, vuelta a Burdeos para recoger el coche e ir a Bilbao, donde había quedado a la mañana siguiente con Marcelino, director comercial de Serlasa, una empresa que ofrece a hosteleros un servicio de lavandería de renting muy interesante. Tuvo la amabilidad de quedar conmigo y llevarme a varios hostels de Bilbao con los que trabajaba, para hablar con sus responsables. Yo me esperaba cierta hermeticidad a mostrar los por menores de sus negocios, pero fue justo lo contrario. En todos los hostels a los que fui, se mostraron muy amables y me dieron innumerables consejos, aunque tengo que decir, que el  más repetido en todos ellos fue: “dedícate a otra cosa, no sabes donde te metes”. El problema ahora es que el “germen” se me ha metido en la cabeza, y ya no hay nada que hacer. Quien me conoce, lo sabe. Je, je.

2 Comentarios

  • Carlos
    Posted 27/03/2017 12:00 am 0Likes

    Necesito una habitación para el dia de la inauguración…
    Por si se nos va de las manos….

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