Uno de los consejos que me dieron en ADER fue, que registrara la marca comercial en la Oficina Española de Patentes y Marcas tan pronto me fuera posible. Por lo visto, tardan una media de 6 meses en concederte el registro. Por ello, cuanto antes se realice mejor. Imagínate que inicias una actividad con un nombre, y pasado un tiempo lo tienes que cambiar porque resulta que otra empresa lo está utilizando. Tendrías que cambiar tarjetas de visita, carteles, página web si la hubieras creado y un largo etc, y la imagen que daría ese cambio a tus clientes no sería buena. Todos sabemos lo que pensamos cuando una empresa que conocemos cambia de nombre… esa empresa tiene problemas.

En el pasado, poca gente registraba su marca comercial, y lo cierto es que no pasaba nada. Nada hasta que pasados los años, y la empresa ya consolidada, entraba en escena un “oportunista”,  comprobaba que la empresa estaba utilizando un nombre que no estaba registrado, lo hacía inmediatamente y una vez conseguido, se ponía en contacto con la empresa y le “obligaba” a que dejara de utilizar dicha marca porque era de su propiedad o, en su defecto, le  emplazaba amablemente a pagarle un “módico” precio por la cesión de su registro. La empresa finalmente se veía obligada a acceder porque le era más rentable pagar, que cambiar de nombre.

Lo primero que deberemos hacer es pensar en varios nombres y testearlos entre amigos y familiares. En el curso de creación de empresas, me recomendaron que el nombre que eligiéramos, fuera sencillo de recordar por nuestros clientes potenciales, y fácil de pronunciar para evitar tener que estar constantemente deletreando nuestra marca a proveedores y clientes por teléfono.

En este sentido, debo reconocer que nosotros no hicimos mucho caso. Buscábamos un juego de palabras con la palabra wine (vino en inglés) ya que teniamos claro que una parte del nombre debía reflejar la seña de identidad o lo más representativo de La Rioja.    Además y siguiendo el eslogan de la Comunidad “La Rioja, la tierra con n0mbre de vin0” teníamos que incorporar la palabra vino como fuera y como bien mandados, así lo hicimos. Por otro lado, crearlo en inglés nos pareció lo más adecuado ya que uno de nuestros clientes potenciales es el joven extranjero. Finalmente el nombre se le ocurrió a David: Winederful. Palabra que mezcla vino, con “wonderful” maravilloso. Lo testeamos con conocidos de habla inglesa y con familiares y amigos, y superó las pruebas. ¡Así que ya teníamos nombre!

Ahora había que comprobar que no lo estuviera utilizando nadie en el mismo ámbito comercial que nosotros. Esto lo debemos comprobar en la página web de La Oficina Española de Patentes y Marcasy si ya estuviera registrado, lo fundamental es que no esté en la misma clasificación “Niza”.

La clasificación Niza es la clasificación internacional de productos y servicios. Puede haber alguien utilizando el nombre en la clasificación Niza 15 que pertenece instrumentos musicales, pero no en la 43 que es de servicios de restauración y hospedajes y es a la que pertenecemos nosotros, por lo que podemos solicitar el registro.

¿Dónde se puede registrar la marca o nombre comercial? Puede ser directamente en La Oficina de patentes y marcas, en los centros regionales de Propiedad Industrial de cada Comunidad Autónoma, en La Oficina de Correos o en lugares establecidos por ley, como la Agencia de Desarrollo ADER si estás en La Rioja, y si no en la agencia que te corresponda en tu comunidad. El precio del registro es de 144,58€ si lo haces por cualquiera de las anteriores opciones, pero si lo haces de manera telemática en este enlace cuesta 122,89€. Yo lo hice por esta última modalidad porque soy un poco “ratilla” y me quise ahorrar 22€.

Una cosa que nadie te cuenta es que desde que envías la solicitud de registro hasta que te la otorgan, recibes varias cartas fraudulentas con sellos similares a la OEPM solicitándote pagos de ciertas cantidades de dinero, para continuar con el proceso de registro. No hagas caso a ninguna carta en la que te pidan dinero. El único dinero que debes pagar son los 144 o 122 euros del principio. Nada más. No entiendo porque las autoridades no toman medidas al respecto, porque recibir estas cartas crea inseguridad al usuario.

Nosotros hicimos la solicitud de registro en julio de 2016, y en enero de 2017 ya teníamos el certificado del registro.

A la vez que registras el nombre comercial, puedes agregar un logo o imagen. Al fin y al cabo, una marca suele se un nombre con alguna característica diferenciadora.

Nosotros en ese momento no teníamos la mínima idea de qué logo íbamos a utilizar, por lo que únicamente registramos el nombre pero con el paso del tiempo decidimos el logo.

El tema logo fue como un flechazo. Me encantó el gato de Cheshire para este negocio. Siempre sonriente y socarrón. Además el gato es el animal urbano por excelencia. El gato de Cheshire pertenece a la mitología inglesa, y Lewis Carroll lo utilizó en sus libros de Alicia en el País de Las Maravillas y a través del espejo. Hay muchas versiones de dibujos animados como la de Walt Disney o Tim Burton, pero nosotros necesitábamos crear uno original. Para ello pedimos ayuda a Xolaka, un artista que además de diseñarnos nuestro gato, esperamos nos realice graffitis en el local cuando finalicen las obras. La verdad que a mi me encanta el gato que nos ha diseñado. Vamos a crear tarjetas y carteles con él. ¿Y a ti que te parece?

logo winederful hostel café

 

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